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A propósito de Kore-eda (2)

A propósito de Kore-eda (2)

Hirokazu Kore-eda ya me deslumbró con su ópera prima "Maborosi no hikari" (1996), conocida internacionalmente como "Maborosi" y que se podría traducir como "Rayos de ilusión"; una pausada maravilla que en su día le valió el Premio Especial del Jurado en Venecia, a medio camino entre la serenidad de un Ozu (esa ausencia de contracampo), el aliento del Angelopoulus menos plomo, y algo de la voluntad quedona de un Hou Hsiao-hsien (de hecho, la banda sonora la firmó Cheng Ming-Chang, habitual en los films del taiwanés).

"Maborosi" narra la historia de una mujer cuya vida feliz junto a su marido y su hijo queda rota tras un trágico acontecimiento extrañamente prefigurado en uno de sus sueños. El aparente suicido de su marido al dejarse arrollar por un tren, y todos los datos absurdos que parecen rodear dicha tragedia, se convierten en obsesión para la protagonista y sirven a Kore-eda para lograr una inquietante indagación de tono casi entomológico sobre el desconocimiento que todos podemos tener hasta de los seres más cercanos. Mediante largos planos fijos y el uso del paisaje como modo de transmitir el vacío emocional de los personajes, el cineasta también obtuvo con esta película una fascinante sensación (¿”roselliniana?” ¿por qué no?) de tiempo real, de vida ante nuestros ojos, muy pocas veces vista fuera del ámbito del documental.

A propósito de Kore-eda (1)

A propósito de Kore-eda (1)

"Daremo Shiranai" ("Nobody Knows") es la última película de Hirozaku Kore-eda (Tokio, 1962), tal vez el más significativo de los cineastas japoneses recientes (junto con Naomi Kawase, Takashi Miike y Kiyoshi Kurosawa) que todavía permanece completamente inédito en las pantallas españolas. Afortunadamente, su escasa obra la he podido ir siguiendo durante los últimos años gracias a diversos festivales o jornadas dedicadas al celuloide nipón.

La trama de "Nobody Knows" parte de un espeluznante hecho real ocurrido en Tokio en 1988: el abandono por parte una madre de sus cuatro hijos, dejándolos encerrados en su apartamento. Yuya Yagira, el adolescente protagonista del film, fue galardonado en el pasado festival de Cannes con el premio al Mejor Actor, lo cual le convirtió en el más joven ganador (trece años en el momento de rodar la película) de dicho apartado en toda la historia del certamen.

Para los interesados en la vida, obra y opiniones de Kore-eda he aquí una interesante entrevista aparecida en “Midnight Eye”, el imprescindible rincón del cine japonés en la Red.

¡Guau! ¡Guaaau! ¡Guau, guau! ¡Guauuu!

¡Guau! ¡Guaaau! ¡Guau, guau! ¡Guauuu!

¿Vas perplejo por la vida? ¿No comprendes cómo funciona este mundo de locos? ¿Estás harto de no entender a los políticos, a tus amigos, a tu jefe, a tu pareja...? Tranqui, que ahora, al menos, gracias a Bow-Lingual, podrás comprender a tu perro.

Se trata de aparatejo consistente en un micrófono de unos ocho centímetros que, atado al collar del chucho, transmite sus ladridos a una pequeña consola que (aparentemente) los descifra y traduce a lenguaje humano (de momento, al japonés e inglés). Según la empresa fabricante, Takara Toys, la máquina puede interpretar cerca de 200 frases o palabras, agrupadas en seis categorías emocionales: alegría, frustración, peligro, pesar, solicitud y autoexpresión. Luego el equipo selecciona al azar una frase humana que se adapte a la emoción identificada.

El mundo está loco, loco, loco

El mundo está loco, loco, loco

¿Por qué la novela negra española se encuentra tan añusgada? ¿Por qué quitando los tres o cuatro nombres de siempre continúan sin surgir aquí verdaderos cultivadores de esta modalidad literaria, tan saludable fuera de nuestras fronteras? ¿Por qué tampoco parece haber una masa estable de lectores para este tipo de obras, un “fandom” propio, joven y activo, que sirva de caldo de cultivo editoral tal y como viene ocurriendo últimamente con la fantasía y la ciencia ficción? Respuestas no traigo en el zurrón, me temo, pero lo que sí tengo claro es que con apenas una media docenita de novelistas que se dedicasen al “thriller” en castellano con la garra y competencia narrativa de Nacho Faerna este género bien podría experimentar un contundente renacimiento.

Quien crea que exagero debería agenciarse su segunda novela “Bendita democracia americana”, devorar las doscientas y pico celéricas páginas de que consta, y luego mirarse al espejo y tratar de engañarse a sí mismo repitiendo que no se lo ha pasado como un enano, que el libro no se le ha adherido a las manos, que no leería más novela negra española si abundasen las obras escritas con semejante brío, intensidad y pérfido sentido del humor. Novela torrencial, de trama poliédrica, diálogos míticos y personajes delirantes (y alguno de ellos inolvidable, como Horacio Wellman o “Jerry”), el adictivo libro de Faerna supongo que será fácilmente etiquetado como “cinematográfico” por algún que otro perezoso comentarista, tan sólo por el hecho de someternos a un implacable ritmo de lectura y contar con unas elipsis tan medidas que ya quisieran no pocos guiones fílmicos. Sin embargo, lo que ha logrado Faerna (quien, de acuerdo, lleva años escribiendo para cine y televisión) con “Bendita democracia americana” es un genuino ejemplo de entretenimiento literario de altura, una novela confeccionada con muchas de las argucias aprendidas de los incuestionables grandes maestros del “hard boiled”, algo del sano desparpajo “pulp”, cinismo cañí a raudales y, sobre todo, un clímax emocionante y un fondo de auténtica seriedad temática (todo lo que se cuenta es tan divertido como terrible) que convierten el libro en mucho más que una broma de lectura frenética pero escaso calado conceptual. Yo me lo pasé pipa y, al final, también me dio bastante que pensar. Vosotros veréis.

Ah, edita Ediciones B. Y, por si alguien aún no se ha dado cuenta, con ella bajo el brazo uno resulta mil veces más “cool” que con “La sombra del viento”. Donde va a parar...

Y Dios sigue creando a la mujer (francesa)

Y Dios sigue creando a la mujer (francesa)

La dueña de esta celestial sonrisa de aquí al lado (se me van los ojos y pierdo el hilo de lo que escribo) se llama Laura Smet y es mi última pasión gabacha, la última de la larguísima lista de bellezas tricolores que me roban el corazón en la oscuridad de una sala de cine. Ludivine, Audrey, Virginie... ya son el pasado, mis favoritas de anteayer; el futuro pertenece a Laura, nada menos que la hija de Nathalie Baye y Johny Halliday, actriz turbadora y poseedora de una presencia en pantalla de una intensidad nada común. La descubrí el año pasado en "Les Corps Impatients", un largometraje durísimo en donde encarnaba a una jovencita de belleza extraña que se va muriendo de cáncer mientras ni su novio ni nosotros podemos hacer más que asistir a cómo su vitalidad se marchita inexorablemente a lo largo de un horrible periplo de pruebas médicas. Ella estaba que se salía...

Este año me la he vuelto a encontrar en "La dama de honor" de Claude Chabrol (supongo que su mamá la recomendaría) y he comprobado como aquella hermosa y frágil adolescente, se ha convertido en un bellezón, sin perder ese algo misterioso en la mirada, ese mensaje secreto e inquietante en sus gestos, a veces ligeramente autistas. Estoy deseando verla en "Clean" de mi admirado Olivier Assayas. Ya falta menos para Sitges...

¡Por Tutatis! Que pase de largo...

¡Por Tutatis! Que pase de largo...

Agencias / PD (27/09/04)

El asteroide Tutatis, una misteriosa roca con forma de cacahuete gigante, de casi 5 kilómetros de largo, se acercará a la Tierra mañana miércoles a una distancia de algo más de 1,55 millones de kilómetros, una proximidad que no se alcanzaba desde 1353 y que no se repetirá hasta 2652.

La distancia de la Tierra a la que se estará mañana supone el máximo acercamiento previsto de un asteroide de semejantes dimensiones en todo el siglo XXI y la mejor oportunidad para observarlo en 12 siglos, según informa la NASA en una nota. La distancia a la que el "visitante" espacial sobrevolará la Tierra es "tan sólo cuatro veces mayor" de la que hay hasta la Luna, por lo que podrá observarse a través de pequeños y medianos telescopios, especialmente en el hemisferio Sur.

El asteroide, que recibe el nombre del dios galo de la guerra (el mismo que, a grito pelado, invocan Asterix y Obélix en la tebeos), es, entre todos los asteroides conocidos de varios kilómetros que cruzan la trayectoria de la Tierra, aquel cuyo plano orbital está más cercano al plano de la órbita terrestre y el que tiene la trayectoria más caótica jamás documentada, debido a sus frecuentes acercamientos a la Tierra, explica la NASA.

¿Dónde nos habíamos quedado?

¿Dónde nos habíamos quedado?

Hola amigos... Estoy de vuelta. Hace días que terminó el festival de San Sebastián, y volví a casita, agotado y sobrecargado de ficciones e imágenes. Necesitaba descansar, en suma. No me apetecía en absoluto "blogear", ni leer ni escribir, ni ver una sola película más, ni nada... En algún momento pensé: "¡venga haz un esfuerzo y actualiza hoy la bitácora del demonio, que lleva varios días estancada!". Pero inmediatamente llegaba a la conclusión de que no me daba la gana escribir nada aquí sintiéndome obligado. La gracia de hacerlo se iba entonces al guano; bastantes cosas escribo ya por obligación y necesidad como para convertir mi propio diario en una carga. Así que dejé esto congelado durante los últimos días de manerra completamente premeditada. También me di cuenta que esto resulta un hábito que engancha y entretiene, y cual droga blanda, cuesta de prescindir durante los primeros días pero que luego aparece una especie de sentimiento de liberación, de ligereza... Ya sabéis, esa sensación de "¡me importa un pito!". Si entran y la página sigue sin actualizar, me la refanfinfla. Vamos que ha habido también algo de desenganche consciente en este alejamiento "blogero", de limpiar cualquier tentación de acabar convirtiéndolo en una obligación más en mi rutina. El papel exacto que "Un toque de azufre" creo que debe jugar en mi vida vendría a ser algo así como el de un "fanzine mental". Espontaneidad y "amateurismo" ante todo. Igual que en los tiempos de fanzinero, cuando se hacían las cosas "porque sí", porque te apetecían y sin responder a periodicidades, ni lineas editoriales demasiado marcadas ni demás zarandajas propias de los medios profesionales. En fin, que hoy, a diferencia de los días anteriores, me volvió a apetecer entrar aquí y ver qué tal quedaría la página con una nueva imagen de Diana Rigg. Muchas veces reconozco que lo que escribo me resulta accesorio y bobo hasta a mí mismo; la verdadera satisfacción la encuentro en adjuntar una foto de aquí, mi diosa.

Por lo demás, la semana pasada comprobé con agrado que este "blog" tiene ya bastantes más seguidores de los que jamás pensé al iniciarlo. En San Sebastián me cruzé con al menos una docena de personas, algunos desconocidos, que me felicitaron por él, me animaron a seguir así, me expresaron cuanto les entretenía leer mis cosillas, etc. Eso sí, al evidente sentimiento de satisfacción, lógico cuando compruebas que lo que empezó como una chorradita personal ha pasado a convertirse para algunos en un divertimento cotidiano, se añadió, lo reconozco, cierto impulso por... abandonarlo precisamente ahora. ¿Esquizoide verdad? ¿Pauta de pensamiento inmaduro, a que sí? "Ahora que he construido algo que gusta a toda esta gente... lo dejo porque me da la gana, je, je, je". Capricho autodestructivo, negación de la responsabilidad, por pequeña que esta sea, etc, etc, etc. Material de iniciación a la Psicología, vaya. Pero ya se me ha pasado, eh. Fueron apenas unos días de bajona leve. ¡Venga ese abrazo de reencuentro!

Gozar a lo victoriano

Gozar a lo victoriano

Cuántas memeces se oyen en las películas porno, ¿verdad? De acuerdo que fornicar requiere energías y dispersa bastante la concentración, pero... entre jadeos y resoplidos, ¿acaso no podrían expresarse estos tiparracos y tiparracas con algo más de clase? ¿Por qué deben estar reñidos fornicación y sofisticación? ¿No habéis echado nunca en falta frases algo más elaboradas, con, al menos, sujeto, predicado e incluso, porqué no, hasta alguna subordinada, en medio del ajetreo genital? "¡Ya llego, ya!" o "¡Toma, toooooma!", es lo más cercano a Flaubert que uno encuentra en este sudoroso género fílmico. Vamos que está claro que para nuestras vidas íntimas, los actores porno de poco ejemplo sirven en ese aspecto, ya que los angelitos, en general (¡marchando una de prejuicios!), no suelen andar sobrados ni de cultura ni de actividad de cuello para arriba. Sirven como modelo atlético y poco más. Por ello, si queréis añadir cierta originalidad verbal a vuestras actividades amatorias, si pretendéis fundir los fusibles de vuestro/a pareja con una frase ingeniosa y memorable en pleno fragor de la batalla... acudid aquí y tomad nota; seguro que hallais material válido para esas noches revoltosas. Se trata de un generador aleatorio de frases rimbombantes y sonoridad añeja referidas a aspectos de lo más variado del propio acople. Su nombre lo dice todo: "Victorian Sex Cry Generator".

Quizá al traducirlas algunas frases pierden impacto, me temo. Por eso desde aquí hago un llamamiento a los lectores con formación en Lenguas Clásicas para que hagan su propia versión en castellano antiguo, ya sea en tetrásforo monorrimo o como proceda. Y es que, bien mirado, Gonzalo de Berceo también tenía un punto así como guarrillo, ¿no? "En tu loor, sennora, querria entender, / De las tus largas faldas una fimbria tanner: / Ca non me siento digno ante ti paresçer, / Maguer la tu feduza non la puedo perder".

Vuelvo a desvariar, lo sé.

Con las pilas bajas desde la vorágine

Con las pilas bajas desde la vorágine

Es normal que los que cubrimos profesionalmente festivales de cine del tamaño del de San Sebastián haya un día en que notemos las fuerzas flaquear, casi siempre suele ocurrir al llegar al ecuador, más o menos. A mí me ha tocado hoy. Escribo estas lineas, lo confieso, con las energías al mínimo, las baterías prácticamente descargadas, las neuronas muriendo como campeonas... Llevo cinco días aquí, viendo unas cinco o seis películas al día, pegándome carreras de un cine a otro para encajar horarios siempre al filo de lo imposible, y sacando algún rato para escribir las notas que al final del certamen (el día 25) me permitan enviar la crónica a "Fotogramas" en cuanto se comuniqué el palmarés. Pasado el ímpetu adrenalínico de los primeros días, el cansancio vence al más pintado y resulta bastante cómico asistir a cómo muchas conversaciones devienen cada vez más confusas y entrecortadas, los nombres de directores o títulos de largometrajes se resisten a venir a la memoria, las miradas se vuelven algo perdidas, los razonamientos erráticos... Eso sí, reconozco mi masoquismo; pese al bajonazo físico y mental de días como el de hoy, los maratones festivaleros me ponen. Y es que aunque me ardan los ojos al final de una jornada, soy capaz de acostarme pateticamente feliz cuando tras un día sin hacer otra cosa que entrar y salir del cine, haciendo recuento, encuentro al menos dos películas que me hayan resultado gratas. Repasando la lista de largometrajes que ya he visto, compruebo con cierto desaliento que llevo más días "malos" que "buenos". A ver si de aquí a la clausura cambia la tónica...

Estas son las pelis que hasta ahora me han quemado dioptrías: "Melinda & Melinda" de Woody Allen (psche), "Brothers" de Susanne Bier (magnífica, seria candidata al premio grande), "Vera Drake" de Mike Leigh (psche), "Darwin's Nightmare" de Hubert Sauper (excelente), "Notre Musique" de Jean Luc Godard (interesante pero más apta para un atento visionado casero), "Nine Songs" de Michael Winterbottom (bluff con buenas canciones), "Clandestino" de François Dupeyron (leño), "Como una imagen" de Agnès Jaoui (soberbia, enorme), "In my Father's Den" de Brad McGann (minucia), "Lookinf for Fidel" de Oliver Stone (absorbente documento), "Being Julia" de István Szabó (mediocridad rampante pero con una gran Annette Bening al frente), "Roma" de Adolfo Aristarain (cine tortura), "Horas de luz" de Manuel Matji (digna), "Beautiful Boxer" de Ekachai Uekrongtham (grotesca, entretenida sin más), "El bosque" de Nighht Shyamalan (contundente), "El sueño de la maestra" de Luis García Berlanga (cortometraje austrohúngaro), "Day and Night" de Simon Staho (maja), "Sueño de una noche de invierno" de Goran Paskaljevic (emocionante, digna), "Yi geng mo sheng nu ren de lai xin" de Xi Jinglei (aceptable versión china de "Carta de una desconocida"), "Salvador Allende" de Patricio Guzmán (interesante), "Diarios de motocicleta" de Walter Salles (tan bien parida como hueca y truquista", "Innocence" de Lucile Hadzihalilovic (me encantó pero no me atrevería a recomedársela a nadie), "Iván Z" de Andrés Duque (docu sobre Zulueta, aleccionador), "Mi padre es ingeniero" de Robert Guédiguian (parábola naif para idealistas nostálgicos), "Omagh" de Pete Travis (kaput)... arf, arf, arf... Creo que no me dejo ninguna... ¡Ah, sí! Hoy me he hecho un "regalito" acudiendo a una sesión doble perteneciente al jugoso ciclo "Incorrect@s" y compuesta por "La edad de oro" y "Simón del desierto". Ambas las había visto sólo una vez y en la tele, de modo que me pareció imperdonable dejar pasar esta ocasión de verlas en cine. Así, de paso, me oxigenaba un poco de tantas pelis recientes...

También, aunque parezca mentira, hacer este recuento me ha ayudado a recuperar algo de energía. Ahora me siento más animado que hace un rato, cuando empecé a escribir. Todavía con el cerebro como Waterloo, claro, pero algo más animado. En fin, me tomaré una Coca Cola y cruzaré los dedos para que las dos que me quedan hoy hagan que me acueste contento.

La pareja formada por Agnès Jaoui y Jean-Pierre Bacri es lo mejor que le ha pasado al cine francés desde hace una década. En 1993 el espabilado (por decir algo ligero) Alain Resnais se fijó en ellos para adaptar la compleja obra de teatro de Alan Ayckbourn "Intimate Exchanges". El resultado fue "Smoking/No Smoking", la puesta de largo de Jaoui-Bacri como guionistas cinem

Nueve canciones, nueve kikis

Nueve canciones, nueve kikis

Aquí sigo, en San Sebastián. Un día de estos (no recuerdo cuál) vi "Nine Songs", última película de Michael Winterbottom después de la todavía inédita comercialmente en España "Code 46" (que vi, por cierto, en este mismo festival el año pasado y acabo de enterarme que se proyectará en Sitges... ¡con un montaje nuevo!). E

Dios salve cada rincón de este bunker

Dios salve cada rincón de este bunker

Hola, hola, probando, probando... Saludos desde el festival de cine de San Sebastián. Aquí ando, recién salido de ver "The Village" de Shyamalan y noqueado todavía ante la virulencia de esta su nueva y enfermiza parábola criptocatólica, pro-aislacionista y anti-progreso. Se vuelve a confirmar que este señor tristón, monstruosamente dotado para la fabricación de imágenes contundentes y la puesta en escena con fundamento, resulta un elemento ideológico de cuidado; todo un paladín de la emoción panfletaria y síntoma viviente del pánico cerval que late en determinado segmento de la actual sociedad yanqui hacia posibles amenazas externas y el (según Shyamalan, claro) deteriorado futuro moral de la civilización occidental. Estamos ante un artista torturado, contradictorio y con un miedo atroz, casi patológico, a muchas de las cosas implícitas en esta compleja realidad que, nos guste más o menos, nos ha tocado vivir a principios del siglo XXI. Quizá también, no lo niego, este perfil autoral y psicológico tan extremo, unido a su indudable talento visual y su artero uso de efectismos narrativos bien aprendidos, sea lo que le convierte en una de las personalidades más dignas de seguir (por peculiares) del moderno cine americano.

Temáticamente sus historias giran siempre alrededor de ciertas decisiones éticas radicales, cuya "necesidad" Shyamalan vende al espectador con tozuda convicción gracias a su talento escénico y su intensidad dramática. También, por desgracia, obligado por el componente prestidigitador que como guionista se auto impone siempre, sus crispadas alegorías religiosas con pirueta final acaban por chirriar demasiado, por culpa del, en ocasiones, precario maridaje entre su tono denso, doliente, y la pretendida solemnidad de su mensaje, con su (para mí, simpática) querencia hacia la bizarría "pulp". "The Village", al igual que todos sus anteriores films, manifiesta todo este juego de tensiones contrapuestas, si bien de manera más crispada, histérica y (quisiera creer) transparente para el gran público.
Considerada de manera exclusivamente fílmica, "The Village" resulta otro estilizado ejercicio de clonación por parte de su autor de los esquemas propios del terror de sorpresa y mensaje a lo Rod Serling, constituyendo una experiencia cinematográfica absorbente. Ahora bien, más allá de su labor como creador de artefactos genéricos disfrutables y de concienzuda elaboración audiovisual, sería deseable que un fundamentalista religioso, un retrógrado cultural, un cruzado de la intolerancia disfrazado de cuentista moral como Shyamalan, influyera lo menos posible en el modo de pensar de los espectadores actuales. O apañados vamos.

Saludos desde la bella Donostia y si voy teniendo algún rato libre durante el festival os seguiré contando cosillas sobre algunas de las pelis que vea. A cuidarse...

Grandes nombres, películas no tanto

Grandes nombres, películas no tanto

Tres de las películas que me he zampado ya en el festival de San Sebastián demuestran eso de "cría fama y échate a dormir". Se trata de "Vera Drake" de Mike Leigh, "Melinda & Melinda" de Woody Allen y "Notre Musique" de Jean Luc Godard. En los tres casos se respira, desde ya antes de verlas, la desagradable intuición de que la mayoría de los espectadores y críticos tienen decidida su opinión, de que saben lo que van a pensar de ellas, y si les van a gustar o no. El motivo radica en la pereza mental de la mayoría y la tendencia de muchos a convertirse en dócil ganado cinéfilo, intimidados ante el peso o bien de la sacrosanta opinión de ciertos popes o de ciertas supuestas verdades incontestables refrendadas por todas las enciclopedias de cine de "clase A". Da reparo, en definitiva, no sumarse a las opiniones "oficiales"; es lo más seguro, al fin y al cabo, si no cuentas con materia prima conceptual para crear la tuya propia.

Mi opinión respecto a estos tres (sobrevalorados de un tiempo a esta parte) iconos del festivaleo europeo es que se les empieza a ver el cartón demasiado, y que tarde o temprado se comenzarán a elevar más y más voces cuestionándose lo que ahora mismo sus críticos afines ni se plantean: que tal vez sus limitaciones (o falta de motivación para currar) sean más responsables del resultado de sus más recientes films que esos famosos "toques personales" invocados al hablar de ciertos autores. En “Vera Drake” volvemos a comprobar que Mike Leigh hace el mejor teatro fílmado del momento. Cuenta con actores de un nivel estratosférico y saca de ellos interpretaciones descomunales; vale, hasta ahí, todo perfecto. Lástima que al mismo tiempo demuestre una incapacidad casi absoluta para la creación de espacios escénicos verdaderamente cinematográficos, es decir, no limitados a la frontalidad, al posicionado a ojo de proscenio teatral. Leigh compone y ensambla viñetas admirablemente representadas, pero en las cuales su papel como supuesto creador audiovisual queda a un nivel tan pedestre que uno está tentado a imaginar si "Vera Drake" no sería una experiencia fílmica mucho más grata si, limitándose a trabajar con los actores y el texto, el británico pudiese contar con un "apoyo" en el apartado de la "escritura con la cámara", un co-director centrado en esa expresión a través del encuadre para la que, es obvio, se encuentra tan poco dotado. Es triste ver a los actores tan esclavizados por sus marcas, tan limitados en sus movimientos por culpa de esa cámara casi siempre mal colocada, autista en su inmovilidad, así como por ese montaje del todo ajeno al recurso del inserto, tan necesario a veces para dotar de auténtica vida a las escenas. Uno sufre por interpretes secuandarios obligados a menudo a quedar reflejados en el film como meras nucas, hombros o espaldas... simples sombras llena espacio, merced a una planificación pedestre a base de planos "master". Una cosa es el aplomo propio del cineasta que sabe aguantar un plano, hasta convertirlo en un hermoso pedazo de tiempo cinematográfico cargado de intensidad, y otra lo que consigue Mike Leigh: la rigidez audiovisual, la inexpresividad de la puesta en escena... el suspenso en gramática fílmica.

De Allen se podría decir tres cuartos de lo mismo, si bien yo me decantaría en su caso, más que por una carencia (que a lo mejor, también), por la pura pereza, y la desgana "a priori" hacia una mínima trabajo de creación de imágenes. "Melinda & Melinda" es otra simpática nadería de esas que últimamente viene arrojando a sus incondicionales, quizá un poco mejor filmada que las anteriores, tal vez también algo menos graciosa y, a la vez, más meditada en cuanto al puro contenido, pero, en cualquier caso bajo mínimos audiovisuales. Una obra en la que se palpa la desgana, el desinterés por realizar verdadero cine, por prestar cierta atención a ningún aspecto más allá de lo meramente verbal. A sus incondicionales supongo que les dará igual volver a asistir a esa sucesión de planos compuestos con ojo esclerótico y pegados con pulso parkinsoniano; pero a mí me da mucha angustia tener que centrarme en la historia que se me está contando si para ello tengo que verme inmerso en un paisaje de imágenes tan, tan, tan, tan... feas. Woody haz literatura, plis.

En cuanto a "lo de" Godard... ya hablamos mañana. Si acaso.

A ver si como algo. ¡Salud!

Hijo, ¿cómo eran esos señores que conociste?

Hijo, ¿cómo eran esos señores que conociste?

En esta página podéis encontrar dibujos auténticos de niños que dicen haber sido abducidos por alienígenas.

Y si os preguntáis qué buscan los extraterrestres viniendo tanto a nuestro terruño, pues pinchad aquí y sabréis por fin cual es el verdadero y definitivo plan de los aliens para la humanidad. Todo tiene una pinta superseria.

Adios al último Ramone

Adios al último Ramone

Pena, penita, pena... Ayer murió Johnny, el tercero de los miembros originales del cuarteto Ramones en caer, tras los fallecimientos de Joey, en el 2001, y Dee Dee, en el 2002. Tenía 55 años, muy mala leche, más "actitud" que el resto de sus hermanos juntos y un cáncer de próstata al que hasta había bautizado. Ya sólo queda Tommy... que no es lo mismo.

La noticia no merece un minuto de silencio, sino más bien una tarde de ruido. Empezaré con "Poison Heart", luego "Pet Semetery", luego...

Marcando todo

Marcando todo

"Zentai" es el nombre que recibe en ese país que ya os imagináis un fetichismo de lo más zumbón. El tema consiste en embutir (literalmente) a una mujer en unos conjuntos ceñidísimos de la cabeza a los pies. Es decir, marcar a tope, y tapar también todo lo que se pueda, que, ojo al dato, ahí radica ahí bastante de la gracia del asunto: en despojar a la moza incluso de la identidad que pudiera otorgarle mostrar su rostro, reduciéndola a un mero cuerpo de colores y texturas variadas, a una silueta anónima con forma femenina. ¿Enfermizo? Claro. Pero si ellas también lo disfrutan (y por los textos que he leída también las hay adictas), no les provoca alergias cutáneas y (fundamental) ninguna acaba asfixiada, pues oye... cada uno en su intimidad que haga de su capa un sayo y busque el gustico donde le plazca.

Para ver cómo es el tema no tenéis más que daros una vuelta por aquí y embriagaros con ese peculiar universo de latex, seda, cuero, lana y cualquier otro material textil que se os pueda ocurrir. Por cierto, en el idioma del sol naciente "zentai" significa algo así como "entero, completo". Parece lógico, ¿no?

Descansar en paz

Descansar en paz

Anna Citelli y Raoul Bretzel son los artistas responsables del proyecto Capsula Mundi, con el cual se proponen revolucionar estética y conceptualmente la sepultura moderna, convirtiendo los cementerios del futuro en hermosos jardines naturales. La idea consiste en introducir el cuerpo del fallecido, en posición fetal (por lo del ciclo de la vida, el eterno retorno y bla, bla, bla), dentro de una carcasa de forma de huevo (seguimos con las simbologías), fabricada con materiales por completo biodegradables. Dicho "ataúd ecológico" será enterrado junto con las semillas de un árbol (a elección de fallecido, quiero suponer), el cual irá naciendo y echando raíces a medida que el cadáver, ahí abajo, se vaya descomponiendo, abonando así la nueva vida vegetal. Yo, que soy lo menos "new age" del mundo, debo reconocer que la idea tiene su punto. Irrealizable (por espacio necesario) pero bonita.

El maletín de "Pulp Fiction"

El maletín de "Pulp Fiction"

Esta explicación circula desde hace tiempo por la Red, pero, aun sí, a alguno quizá le pille de nuevas. Y es divertida. El texto me lo ha enviado Luis Bustos, vía Microsiervos.

¿Cuándo vísteis "Pulp Fiction" os quedásteis con las ganas de saber qué demonios había en aquel misterioso maletín? Bien, pues esta es la teoría que lo descubre.

Al presentar a Marcelus Wallace, lo primero que vemos es la parte posterior de su cabeza, donde tiene unos esparadrapos.

La combinación del maletín, cuando lo abre Vincent, es 666.

Cada vez que alguien abre el maletín, éste brilla y todo el mundo se queda asombrados... sin habla.

Cuando los chicos disparan a Jules y Vincent, fallan... pero a esa distancia y con seis tiros a bocajarro es prácticamente imposible fallar... (“Intervención divina,” dice Jules).

Bueno, con todos estos datos algunos ya intuirán qué había en el maletín. ¿Qué es lo más importante de una persona y que te dejaría sin habla al verlo en un maletín? Algo que muchos imaginan "brillante". Pregunta bonus: ¿De quién es el arma con que Butch (Bruce Willis) mata a Vincent (John Travolta)?

SOLUCIÓN:

Según la Biblia cuando el Diablo se lleva el alma de una persona, lo hace extrayéndola desde la parte de atrás de la cabeza. [por cierto: "Ezequiel 25:17" no existe realmente. En realidad es una mezcla de frases de otros pasajes.]

Por tanto... el maletín contiene el alma de Marcellus Wallace, quien había vendido su alma al diablo, y la estaba intentando comprar de nuevo. Los tres chavales que aparecen al principio serían los ayudantes del diablo. Cuando el que sale del cuarto de baño con el revolver dispara, Jules y Vincent no son dañados por las balas... “Dios bajó y detuvo las balas,” porque estaban salvando un alma. Fue verdaderamente una intervención divina. El 666 de la combinación es naturalmente una representración del Diablo. Por otro lado, cuando Butch compra un paquete de cigarrillos en el bar, con Marcellus, pide unos Red Apple (la fruta prohibida del paraíso), lo cual puede ser otra imagen religiosa, de las muchas que hay en la película.

Solución a la pregunta bonus "¿De quién es el arma con que Butch mata a Vincent?" No, no es de Vincent. Es de Marcellus Wallace, que había bajado a comprar café (y que es cuando Butch se cruza con él) dejando el arma en la cocina de la casa de Butch cuando Vincent se mete al baño.

El gorila blanco de nuevo entre nosotros

El gorila blanco de nuevo entre nosotros

"ÚLTIMAS PALABRAS DE COPITO DE NIEVE" nueva obra teatral del grupo Animalario.

EUROPA PRESS.

Animalario volverá a los escenarios con su nueva producción 'Últimas palabras de Copito de Nieve', un montaje que se estrenará el próximo 22 de septiembre en la Sala 2 del Nuevo Teatro Alcalá. Después del éxito de 'Alejandro y Ana. Lo que España no pudo ver del banquete de la boda de la hija del presidente' de Juan Cavestany, ahora el grupo que dirige Andrés Lima ha escogido el famoso personaje de Copito de Nieve que hablará al público de lo que piensa del mono negro que le acompaña, del guardián que le custodia y de los miles de personas que le miran con ojos llorosos y a los que conoce mejor que nadie.

Copito de Nieve, el pequeño Kong y el guardián, encarnados por el trío Pedro Casablanc, Gonzalo de Castro y Tomás Pozzi, representan una divertida pero a la vez trágica historia, en la que hablan de cual es la visión de la vida dentro del zoológico.

Con guión de Juan Mayorga la obra introduce al espectador en un mundo en el que se humaniza aún más la figura del popular simio. Nos muestra un gorila tan parecido a nosotros que es como mirarse en el espejo, donde ves tus miedos, tus carencias, tus soberbias y tus virtudes. Según el director, Andrés Lima, es una comedia sobre la muerte en la que Copito es el "gorila-filósofo del que tenemos que aprender nosotros".

"Además de filósofo, Copito es un actor, un profesional como el mismo dice. Una estrella de los animales en cautiverio, comparable a un Marlon Brando entre los humanos. Y como buen actor nos hará una demostración de su arte, de su sentido de la comedia y de la tragedia. Pero Copito sobre todo es un sencillo gorila que se va a morir. En su identificación con nosotros él erradica su máximo interés y el resorte que dispara el espectáculo teatral", dice Lima. "Copito, el pequeño Kong y el Guardián reproducen un divertido fresco sobre el proceso evolutivo del mono al hombre y viceversa. Y al final, el gorila blanco nos dice lo que piensa sobre nosotros.

Animalario obtuvo en la última edición de los Premios Max de las Artes Escénicas dos galardones por su parodia sobre la boda de la hija del presidente Aznar: Premio al Mejor Espectáculo de Teatro y Premio a la Mejor Compañía de Teatro. Además de estos dos galardones también fue nominado al mejor guión por la misma obra."

Imágenes inolvidables

Imágenes inolvidables

Me vuelven loco las portadas de las novelas "pulp".

http://www.imagemakers.mb.ca/postcards/pulp/pulp1.html