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El diario del rey Kong

El diario del rey Kong

Últimamente bastantes directores abren diarios de rodaje "on line" en el momento de comenzar un largometraje, poniendo a disposición de los internautas, en tiempo real, todo tipo de informaciones y materiales relacionados con el "día a día" de la producción. Uno de los más visitados del momento, por razones obvias, es Kong is the King, dedicado al seguimiento de la película que actualmente se encuentra dirigiendo Peter Jackson y que, a día de hoy, se encuentra en su segunda semana de rodaje. Protagonizada por Adrien Brody, Naomi Watts, Jack Black y el gorila gigantesco de rigor, del cual, como es lógico, aún no se ha difundido imágenes, esta nueva versión de "King Kong" promete ser LA superproducción fantástica del año que viene. Al que se le remuevan las entrañas de impaciencia por verla, siempre le queda el consuelo de ir contemplando los pequeños "videodiarios" allí colgados y en los que podemos ver al admirable neozelandés metido en faena.

Agudeza lingüística

Agudeza lingüística

Respecto a la imagen de la izquierda, publicada ayer en "El País", dice Arcadi Espada en su blog:

"El pie de esta foto: "Una maniquí desfila en uno de los pases que se celebran en Nueva York". Dada la mujer moderna me complace la reaparición de la palabra maniquí aplicada al "armazón en forma de cuerpo humano, que se usa para probar, arreglar o exhibir prendas de ropa".

Mira, pues no deja de ser una reflexión curiosa. Y acertada, claro, ya que las mujeres, ni las que son como la de la foto ni ninguna otra, son "objetos". Los maniquís en los escaparates, y quietecitos. Las de los desfiles se llaman "modelos", ¿vale? Aunque ahora que lo pienso, ¿"modelos" de qué? De comportamiento, digo yo... De ahí la conversación que pillé el otro día al vuelo entre dos adolescentes (femeninas): "¿Oye y tú cuántos kilos perdiste el finde?". Verídico total, lo juro.

Bueno, en realidad esta entrada no es sino una excusa para poner la foto de una zagala en polainas. No porque la considere un objeto, no... Si no por dos razones: a) Me mola; b) Un amigo me dijo: "Prueba a poner a una tía en pelotas y ya verás como suben los comentarios de todos los orangutanes que te leen".

Mi amigo es un zafio, claro. Pero yo pensé: "voy a demostrarle a este que mis lectores son gente cabal y, pese a tal visión, jamás se lanzarán al fácil comentario camioneril (con todos mis respetos, amigos del volante)". Lo que no me atreví es a poner un desnudo integral, ya que sé que hay menores al otro lado... Por eso me conformo con sacar a una chica fresquita, pero sin pasarse. Picantilla, que se decía antes.

Por cierto, ¿acaso Arcadi comentaría el pie de foto con idéntica intención? Lo dudo; él no tendrá amigos zafios."

La empresa como psicópata

La empresa como psicópata

Todo empezó con el libro "The Corporation: The Pathological Pursuit of Profit and Power" de Joel Bakan, un demoledor estudio sobre las tácticas más nocivas empleadas por las grandes empresas para aumentar su poder en las sociedades de casi cualquier país del planeta e influir perversamente en nuestro comportamiento; en suma, influyendo en la realidad, para mal. Ahora la bola de nieve sigue creciendo con su versión fílmica, "The Corporation", el documental dirigido por Mark Achbar, Jennifer Abbot y el propio Bakan. Como ex-economista lleno de resentimiento ante ese mundo, todo lo que leo sobre esta película aumenta mis ganas de verla cuando antes.

Al parecer, adémás de abundantes "spots", videos promocionales de las empresas y noticias televisivas, los autores han trufado la película de entrevistas con defensores y críticos del "status quo" capitalista, así como con elocuentes fragmentos de investigación sobre el terreno (por ejemplo, imágenes de América Central que muestran la extrema miseria de los trabajadores a sueldo de una gran empresa de maquinaria que posteriormente vende dicho material en Estados Unidos por cifras elevadísimas). Otros momentos destacados son la aparición del legandario neoliberal Milton Friedman (menudo pieza...) afirmando que el único imperativo moral para el ejecutivo de una empresa es ganar todo el dinero posible para sus dueños; un gurú del "management" explicando que todo ejecutivo que muestre interés en las responsabilidades sociales de la empresa debe ser despedido de inmediato; o un director de inversiones afirmando que: «La empresa es una máquina de subcontratar, de la misma forma que un tiburón es una máquina de matar. No es maldad. Toda empresa lleva dentro, como el tiburón, las características que la permiten hacer aquello para lo que fue creada».

La premisa consiste en trabajar sobre la hipótesis de que las empresas fueran como "personas", es decir con derechos y obligaciones. A partir de ahí, la película se adentra en su comportamiento y deseos, hasta llegar a la conclusión de que estamos ante "alguien" cuya conducta resulta amoral y exclusivamente motivada por la búsqueda del beneficio propio, aunque, no obstante, busque siempre la autojustificación y ofrecer una cara humana. Sometiendola a un test psiquiátrico propuesto por la Organización Mundial de la Salud, Joel Bakan demuestra que "La Corporación" responde al peor de los perfiles posibles y para corroborarlo los directoras entrevistan a un alto cargo del FBI especializado en "serial killers". Todos esos estudios psicólogicos concluyen, pues, en una certeza inquietante: las grandes empresas son entidades psicópatas. Y es que al exponer una lista de síntomas de la psicopatía sorprende hallar tantas correspondencias. La empresa es irresponsable porque, al intentar satisfacer sus metas, pone en peligro a todos los demás. Las empresas tratan de manipularlo todo, incluso la opinión pública. Son grandilocuentes e insisten siempre en que ser los mejores, así como en evitar asumir la responsabilidad de sus actos y ser incapaces de sentir remordimientos.

En suma, igual que Michael Moore parece haberse convertido en el azote fílmico de la derecha norteamericana, Bakan parece destinado a erigirse en un figura similar para el poder empresarial, si bien, por desgracia, es muy dudoso que obras como su libro y este documental afecten en lo más mínimo a la salud de la gran bestia corporativa. Peor por patalear que no quede...

A ver si "The corporation" llega pronto a España (o me hago con un DVD).

Aunque lo parezca, no es Adam West

Aunque lo parezca, no es Adam West

BATMAN SUBE AL BALCÓN DEL PALACION DE BUCKINGHAM

LONDRES (AFP)
13 de septiembre de 2004, 21h15

Jason Hatch, de 33 años, burló este lunes la seguridad del Palacio de Buckingham, y llegó hasta un balcón para desplegar una pancarta de una organización de defensa de los derechos de los padres. En ella podía leerse «Los Superpapás para la Justicia». «Tenemos a alguien disfrazado de Batman sobre un balcón del Palacio de Buckingham», anunció Matt O¡Connor, portavoz de «Fathers 4 Justice», la organización de defensa de los derechos de los padres divorciados a ver a sus niños.

Con el rostro oculto con una capucha negra, el hombre logró trepar hasta una cornisa de la fachada situada a menos de dos metros del famoso balcón donde la reina saluda a la muchedumbre en las grandes ocasiones. A unos diez metros de altura, la espalda pegada a la fachada en un equilibrio aparentemente precario, el hombre mostraba sus músculos en una parodia de los superhéroes preferidos de los niños, fuera del alcance de los policías y funcionarios del Palacio que se sucedían, impotentes y desconcertados, en el balcón principal.

La organización Fathers 4 Justice se hizo conocida al lograr ingresar a la Cámara de los Comunes en mayo pasado para lanzarle preservativos que contenían un polvo violeta al primer ministro Tony Blair, mientras respondía a las preguntas de los diputados. El polvo no era más que harina teñida artificialmente, pero el incidente provocó la suspensión de la sesión.

Creada en diciembre de 2002, esta organización es adepta de las «acciones no violentas y espectaculares con algo de humor». Sus militantes, que se apodan «el ejército de los padres», suelen disfrazarse de superhéroes como Spiderman o Superman y escalan edificios simbólicos, así como tribunales implicados en casos de divorcio.

Esta vez, varios militantes organizaron una operación de distracción en la puerta principal de Buckingham, mientras que Jason Hatch escalaba las vallas y luego la fachada del Palacio con una escalera, explicó Fathers 4. Casi al mismo tiempo, uno de sus acólitos, disfrazado de Robin, era detenido por la policía.

Homo escritor (corporeus computer corruptus)

Seguro que recordáis aquel momento imprescindible en todo dibujo animado de "El Correcaminos y el Coyote": las imágenes de ambos personajes se congelaban y aparecían unos rótulos que, en latín de coña y sin ningún sentido, mostraban a supuesta (y sonora) denominación zoológica de cada uno de estos animales según un hipotético tratado de Naturalismo animado.

Robot autosuficiente (y fétido)

Robot autosuficiente (y fétido)

El futuro de la vida artificial, me temo, no huele nada bien. Pero no por falta de expectativas optimistas, en absoluto; sino en un sentido literal. Y es que si las investigaciones siguen por donde parece, el camino para lograr robots capaces de funcionar de manera completamente autónoma implicará que estos despidan un hedor de lo más inmundo.

La explicación es la siguiente: según "New Scientist"", un equipo de investigadores de Bristol han fabricado un prototipo capaz de producir su propia energía mediante la ingestión de moscas, que luego digiere a través de células de combustible especiales. Éstas degradan la glucosa de los esqueletos de los insectos, liberando así electrones capaces de proporcionar movimiento al aparato. El objetivo de este proyecto, denominado EcoBot II, es construir robots que puedan ser enviados a las zonas más inhóspitas para realizar misiones industriales o militares sin precisar del menor suministro de energía. Apenas ocho moscas le bastan a EcoBot II para quedarse satisfecho durante cinco días, y con tan escasa ración, obtiene electricidad suficiente para desplazarse a diez centímetros por hora.

De momento, Chris Melhuish y su equipo, responsables del cacharro, deben proporcionarle el "alimento" manualmente, pero el siguiente paso lógico, que es el del autoabastecimiento del EcoBot, pasa (como ya estáis intuyendo, ¿verdad?) por dotarle de un depósito de excrementos que sirvan para atraer hacia él las moscas de forma natural. Lo dicho: el futuro apesta."

El nuevo "Rat Pack"

El nuevo "Rat Pack"

Recordando las "hazañas" del "Rat Pack" original (Sinatra, Martin, Davis Jr, & Lawford), en Hollywood ya se comienza a hablar del "nuevo rat pack" formado por Ben Stiller, Owen Wilson, Vince Vaughn, Will Ferrell y Luke Wilson. Y es que, a la chita callando, estos cinco actores han terminado formando una suerte de compañía estable de humor, que aparece mediante diversas combinaciones en algunas de las comedias más prestigiossas y/o efectivas de los últimos años. Mirad la lista: "Zoolander" (Stiller, O.Wilson, Ferrell), "Los padres de ella" (Stiller, O. Wilson), "The Royal Tenebaums" (Stiller, O.Wilson, L. Wilson), "Old School" (Vaughn, Ferrell, L.Wilson), "Starsky & Hutch" (Stiller, O.Wilson, Vaughn, Ferrell), "Cuestión de pelotas" (Stiller, Vaughn), "Anchorman: the Legend of Ron Burgundy" (Ferrel y TODOS los demás en pequeños "cameos"), The Wedding Crashers" (Ferrell, Vaughn y O. Wilson) y "The Wendell Baker Story" (escrita y dirigida por los dos Wilson y con Will Ferrell de invitado). Vamos que no es una teoría sin fundamento, ¿verdad?

Espero, eso sí, que los componentes de este nuevo "Rat Pack" tengan las manos más limpias que los del original. De momento, más graciosos sí que son.

"La cosa" en televisión

"La cosa" en televisión

El título no tiene nada que ver con ninguna aparición de Sara Montiel en la pequeña pantalla, no... Es que resulta que el memorable clásico del terror dirigido por Carpenter en el 1982, tendrá su "remake", en forma, eso sí, no de largometraje sino de miniserie televisiva de cuatro horas de duración. ¿Y quién llevará las riendas de semejante proyecto condenado a la comparación con el (para mí insuperable) original? Pues afortunadamente no un cualquiera, sino nada menos que Frank Darabont. Lo que no está muy claro es si ejercerá sólo de productor ejecutivo o también dirigirá algún capítulo.

La serie, por cierto, estará producida por el "Sci Fi Channel" (qué envidia...) y se supone que verá la luz entre finales del 2005 y principios del 2006.

Las dos Lizzies

Las dos Lizzies

Sin el menor pudor me lanzo a birlar este curioso texto del más que interesante y muy bien escrito "blog" de la señorita Ten Brinken, una joven mandrágora condal consagrada a lo "gótico" (en sus muchas formas) y cuyo diario resulta una lectura de lo más disfrutable si os atrae la cosa decadente, sofisticada y oscura. Ahí va:

"A la señorita Elizabeth Siddal la conocen, la han visto mil veces: En efecto, fue el rostro de la famosa Ophelia de Millais, pero su historia... qué historia! Lizzie trabajaba como dependienta en una sombrería londinense cuando, un día Walter Deverell la vio a través del cristal y decidió proponerle que ejerciera de modelo. Fue a través de Deverell como conoció a los miembros de la hermandad pre-rafaelita y a quien sería su marido, Dante Gabriel Rossetti. Su primera experiencia con ellos fue el cuadro de Ophelia, para el que posó durante meses sumergida en una bañera de agua más bien... helada. Lizzie fue una persona enfermiza durante toda su vida... y resulta bonito pensar que parte de su enfermedad es una secuela de ejercer de Ophelia. En esa época Rossetti la conoció y se enamoró de ella. Obviamente, quedó prendado de su belleza... luego descubrió que Lizzie era tan buena escritora y pintora como sus compañeros de hermandad e intentó echarle un cable, también John Ruskin amparó sus inquietudes, pero la vida de Lizzie era otra cosa: enfermiza, depresiva... sí, señores, su vida pasaba entre momentos de depresión y arrebatos de celos, de hecho, llegó a tirar al Tamésis los retratos que Rossetti dibujaban de otras mujeres. Pero sobre todo, su vida pasó entre dosis de laudáno... quizás se lo recetaron para remediar las secuelas del baño de Ophelia, pero sea como sea se volvió adicta, y una noche, muerta de celos y harta de todo, se pasó con la dosis. La leyenda cuenta que amenazó a Rossetti previamente con el suicidio y él no lo tomó en serio. Era 1862 y Rossetti quedó destrozado, con la culpa acechándole por detrás de la oreja; enterró sus poemas con ella. Siete años después, cuando él estaba amancebado con otra y su vida seguía... alguien salió de la tumba... En 1869 Rossetti hizo exhumar el cuerpo de su mujer para recuperar sus poemas... y es que hay cosas que nunca se entierran.

Lizzie Siddal, tan hermosa, tan lánguida, tan exquisita siempre me hace pensar en otra Lizzie, Lizzie Borden, la asesina de Massachussets que un buen día cogió un hacha y pasó por su filo a toda su familia. El impacto del crimen fue tal, que engendró una coplilla que tal vez conozcan: "Lizzie Borden took an axe / And gave her mother forty whacks./ And when she saw what she had done, / She gave her father forty-one".

No entraré en detalles, están en www.crimelibrary.com/notorious_murders/famous/borden, pero la señorita Borden y la señorita Siddal... las acabo confundiendo a pesar de todo y es que... no hay que fiarse de las víctimas, al fin y al cabo, entre ellas y los verdugos sólo hay un paso, y las dos Lizzies son el ejemplo más claro de esa reversibilidad de posiciones. Una cogió un hacha y otra los poemas de su marido, una se levantó de su cama y la otra resurgió de la tumba... Pero al fin y al cabo ¿no hicieron lo mismo?"

La empresa como psicópata

La empresa como psicópata

Todo empezó con el libro "The Corporation: The Pathological Pursuit of Profit and Power" de Joel Bakan, un demoledor estudio sobre las tácticas más nocivas empleadas por las grandes empresas para aumentar su poder en las sociedades de casi cualquier país del planeta e influir perversamente en nuestro comportamiento; en suma, influyendo en la realidad, para mal. Ahora la bola de nieve sigue creciendo con su versión fílmica, "The Corporation", el documental dirigido por Mark Achbar, Jennifer Abbot y el propio Bakan. Como ex-economista lleno de resentimiento ante ese mundo, todo lo que leo sobre esta película aumenta mis ganas de verla cuando antes.

Al parecer, adémás de abundantes "spots", videos promocionales de las empresas y noticias televisivas, los autores han trufado la película de entrevistas con defensores y críticos del "status quo" capitalista, así como con elocuentes fragmentos de investigación sobre el terreno (por ejemplo, imágenes de América Central que muestran la extrema miseria de los trabajadores a sueldo de una gran empresa de maquinaria que posteriormente vende dicho material en Estados Unidos por cifras elevadísimas). Otros momentos destacados son la aparición del legandario neoliberal Milton Friedman (menudo pieza...) afirmando que el único imperativo moral para el ejecutivo de una empresa es ganar todo el dinero posible para sus dueños; un gurú del "management" explicando que todo ejecutivo que muestre interés en las responsabilidades sociales de la empresa debe ser despedido de inmediato; o un director de inversiones afirmando que: «La empresa es una máquina de subcontratar, de la misma forma que un tiburón es una máquina de matar. No es maldad. Toda empresa lleva dentro, como el tiburón, las características que la permiten hacer aquello para lo que fue creada».

La premisa consiste en trabajar sobre la hipótesis de que las empresas fueran como "personas", es decir con derechos y obligaciones. A partir de ahí, la película se adentra en su comportamiento y deseos, hasta llegar a la conclusión de que estamos ante "alguien" cuya conducta resulta amoral y exclusivamente motivada por la búsqueda del beneficio propio, aunque, no obstante, busque siempre la autojustificación y ofrecer una cara humana. Sometiendola a un test psiquiátrico propuesto por la Organización Mundial de la Salud, Joel Bakan demuestra que "La Corporación" responde al peor de los perfiles posibles y para corroborarlo los directoras entrevistan a un alto cargo del FBI especializado en "serial killers". Todos esos estudios psicólogicos concluyen, pues, en una certeza inquietante: las grandes empresas son entidades psicópatas. Y es que al exponer una lista de síntomas de la psicopatía sorprende hallar tantas correspondencias. La empresa es irresponsable porque, al intentar satisfacer sus metas, pone en peligro a todos los demás. Las empresas tratan de manipularlo todo, incluso la opinión pública. Son grandilocuentes e insisten siempre en que ser los mejores, así como en evitar asumir la responsabilidad de sus actos y ser incapaces de sentir remordimientos.

En suma, igual que Michael Moore parece haberse convertido en el azote fílmico de la derecha norteamericana, Bakan parece destinado a convertirse en un figura similar para el poder empresarial, si bien, por desgracia, es muy dudoso que obras como su libro y este documental afecten en lo más mínimo a la salud de la gran bestia corporativa.

A ver si "The corporation" llega pronto a España.

Marcando todo

Marcando todo

"Zentai" es el nombre que recibe en ese país que ya os imagináis un fetichismo de lo más zumbón. El tema consiste en embutir (literalmente) a una mujer en unos conjuntos ceñidísimos de la cabeza a los pies. Es decir, marcar a tope, y tapar también todo lo que se pueda, que, ojo al dato, ahí radica ahí bastante de la gracia del asunto: en despojar a la moza incluso de la identidad que pudiera otorgarle mostrar su rostro, reduciéndola a un mero cuerpo de colores y texturas variadas, a una silueta anónima con forma femenina. ¿Enfermizo? Claro. Pero si ellas también lo disfrutan (y por los textos que he leída también las hay adictas), no les provoca alergias cutáneas y (fundamental) ninguna acaba asfixiada, pues oye... cada uno en su intimidad que haga de su capa un sayo y busque el gustico donde le plazca.

Para ver cómo es el tema no tenéis más que daros una vuelta por aquí y embriagaros con ese peculiar universo de latex, seda, cuero, lana y cualquier otro material que se os pueda ocurrir. Por cierto, en el idioma del sol naciente "zentai" significa algo así como "entero, completo". Parece lógigo, ¿no?

La animación está de luto

La animación está de luto

El animador Frank Thomas, uno de los legendarios "nine old men" que pusieron los pilares de la compañía fundada por Walt Disney, murió el pasado miércoles a la edad de 92 años. La importancia de Thomas en el desarrollo del arte de los dibujos animados resulta imposible de transmitir en un pequeño texto como este.

Dentro del seno de la Disney él siempre fue reconocido como el animador ideal para dotar a ciertos personajes de una gama expresiva especial; por decirlo de alguna forma, Thomas fue el mejor director de actores de la factoria, el más dotado para transmitir emociones a través de gestos irrepetibles, de movimientos tan humanos que parecía mentira estar viéndolos ejecutados por "animales" de dos dimensiones. Escenas como la de los spaguettis de "La Dama y el Vagabundo", el deslizamiento sobre el hielo de "Bambi" o el baile de "Pinocho" simulando estar movido por hilos, demuestran su prodigioso talento y todavía son capaces de erizar la piel del espectador sensible a esta bella disciplina. Thomas conoció a su amigo del alma (y perfecta media naranja creativa) Ollie Johnson en la universidad y esa relación continuó durante décadas, siendo dos de los principales profesionales que cimentaron el prestigio de Walt Disney gracias a sus aportaciones a largometrajes como "Blancanieves y los siete enanitos", "Cenicienta", "Alicia en el país de la maravillas", "Peter Pan", etc.

El excelente documental "Frank and Ollie", producido en 1995, narra las peripecias de este duo de genios de la animación a lo largo de sus cuatro intensas décadas de entrega a la compañía del ratón. Frank Thomas se retiró en 1978 y desde entonces había escrito algunos libros sobre animación, entre ellos el magnífico "The Illusion of Life".

Focomelízate anda

Focomelízate anda

Pedro Berruezo e Isabel García, alias John Tones & Chili Temple, alias el Focomelo y la Focomela llevan años ofreciendo diversión, soltura y pensamiento descuajaringado desde las trincheras de los más diversos medios: fanzines míticos como "Dejad que las niñas se acerquen a mí", varios libros sobre cine fantástico, proyectos musicales en continua mutación...

Desde que descubrieron las posibilidades de la Red se han entregado con ganas a su página web y, sobre todo, a un blog de los más intensos y polimorfos que se pueden disfrutar en castellano.

Para que os hagáis una idea de lo que por allí se cuece, aquello es como "Un toque de azufre" pero más divertido, más pajero y más joven (aunque en la Red llevan más tiempo). Por cierto, si os preguntáis qué diantres significa "focomelo", aquí os dejo su propia explicación: "Focomelia es la malformación congénita o anomalía del desarrollo, caracterizada por la ausencia de porción proximal de uno o más miembros, haciendo que las manos o los pies aparezcan unidos al tronco mediante un único segmento óseo de forma irregular. Simbólicamente, es una persona incapacitada para el trabajo manual. Como John Tones y Chili Temple, que extrajeron el término "Focomelo" de la novela de Philip K. Dick "El doctor Moneda Sangrienta" dada su manifiesta incapacidad para encadenar dos notas seguidas con algún instrumento que no fueran unas maracas".

El nuevo "rat pack"

El nuevo "rat pack"

Recordando las "hazañas" del "rat pack" original (Sinatra, Martin, Davis Jr, & Lawford), en Hollywood ya se comienza a hablar del "nuevo rat pack" formado por Ben Stiller, Owen Wilson, Vince Vaughn, Will Ferrell y Luke Wilson. Y es que, a la chita callando, estos cinco actores han terminado formando una suerte de compañía estable de humor, que aparece mediante diversas combinaciones en algunas de las comedias más prestigiossas y/o efectivas de los últimos años. Mirad la lista: "Zoolander" (Stiller, O.Wilson, Ferrell), "Los padres de ella" (Stiller, O. Wilson), "The Royal Tenebaums" (Stiller, O.Wilson, L. Wilson), "Old School" (Vaughn, Ferrell, L.Wilson), "Starsky & Hutch" (Stiller, O.Wilson, Vaughn, Ferrell), "Cuestión de pelotas" (Stiller, Vaughn), "Anchorman: the Legend of Ron Burgundy" (Ferrel y TODOS los demás en pequeños "cameos"), The Wedding Crashers" (Ferrell, Vaughn y O. Wilson) y "The Wendell Baker Story" (escrita y dirigida por los dos Wilson y con Will Ferrell de invitado). Vamos que no es una teoría sin fundamento, ¿verdad?

Espero, eso sí, que los componentes de este nuevo "rat pack" tengan las manos más limpias que los del original. De momento, más graciosos sí que son.

"La cosa" en televisión

"La cosa" en televisión

El título no tiene nada que ver con ninguna aparición de Sara Montiel en la pequeña pantalla, no... Es que resulta que el memorable clásico del terror dirigido por Carpenter en el 1982, tendrá su "remake", en forma, eso sí, no de largometraje sino de miniserie televisiva de cuatro horas de duración. ¿Y quién llevará las riendas de semejante proyecto condenado a la comparación con el (para mí insuperable) original? Pues afortunadamente no un cualquiera, sino nada menos que Frank Darabont. Lo que no está muy claro es si ejercerá sólo de productor ejecutivo o también dirigirá algún capítulo.

La serie, por cierto, estará producida por el "Sci Fi Channel" (qué envidia...) y se supone que verá la luz entre finales del 2005 y principios del 2006.

Ahora entiendo a Stephen King

Many a writer knows the pain and frustration of writer's block. The looming presence of the blank page, the gripping fear of creative sterility are only too familiar to journalists, poets, diarists or avid pen pals. Few of us, however, have experienced block's bizarre counterpart: hypergraphia. Imagine living with the compulsive need to scrawl away constantly, scribbling on notebooks, napkins, walls, even skin.

"Scientists don't want to discuss creativity," claims Harvard neurologist Dr Alice Flaherty, who both studied and lived with the condition. "It makes them feel intellectually unhygienic."

Her own experience with hypergraphia began when severe postnatal depression took over after she gave birth to premature twin boys who died. Paralysing grief spawned in her an uncontrollable obsession with writing. A year later, in a twist of fate, she gave birth to healthy twin girls. This second, happy pregnancy also resulted in a bout of hypergraphia. Her musings developed into a book she says she could not stop herself from writing. The Midnight Disease, released in the US earlier this year and about to be published in the UK, is a memoir-cum-study of what underlies the human drive to put pen to paper.

"On good days, ideas would wake me at four in the morning," she writes, describing how a computer screen or sheet of paper gave her the same rush that the drug paraphernalia might give a junkie. "On bad days, the words were like a charnel house through which I had to search for the bodies of people I loved."

Hypergraphia is most commonly associated with temporal lobe epilepsy, a type associated with repetitive, automatic movements in a high proportion of cases. First identified by the godfather of modern psychiatry Elim Kraepelin some 100 years ago, hypergraphia has plagued (or blessed, depending on one's perspective) some of our most prolific authors. Fyodor Dostoyevsky was probably a temporal lobe epileptic, as was Vincent van Gogh, who at his peak produced a canvas every 36 hours, writing his brother Theo up to three evocatively detailed six-page letters daily. Sylvia Plath suffered severe PMS, a condition that was known to intensify her bipolar disorder. Not only were many of her grimmest poems written at this point in her menstrual cycle, but she also committed suicide during a particularly difficult spell.

"It's not hypergraphia that makes one creative," argues Dr Peter Whybrow, Director of the Neuro psychiatric Institute of UCLA. "In van Gogh's case, hypergraphia affected and changed his way of painting ... but it didn't spur him to paint."

According to Whybrow, in mania, all behaviour is rushed and acted out in excess. Van Gogh, who had the habit of meticulously planning and sketching his canvases between manic episodes, would paint feverishly and spontaneously during them. Manic depressives with a predisposition to chronicling their lives or composing poetry are likely to engage in voluminous writing in their darkest hours.

The quality of the work produced by such people is purely accidental, says Whybrow. A number of writers as well as researchers might disagree. In her study of manic depression and its links to the artist's temperament, Dr Kay Jamison, a professor of psychiatry at John Hopkins University, established that "Two aspects of thinking are pronounced in both creative and hypomanic thought: fluency, rapidity and flexibility ... and the ability to combine ideas or categories of thought in order to form new and original connections."

Although not a terribly frequent manifestation of temporal lobe epilepsy, when detected it often accompanies an inflated sense of divine inspiration referred to as hyperreligiosity, as well as increased or erratic sexual activity and emotional volatility. Another major cause of hypergraphia is manic depression or bipolar disorder. Although the two illnesses are largely unrelated - the first a neurological disorder, the second a psychiatric one - their overlapping symptoms often mean one is mistaken for the other. Schizophrenics and patients diagnosed with frontotemporal dementia can also experience a compulsive drive to write.

A rudimentary explanation of what compels humans to create can be found in a basic map of the brain. Writing alone involves a combination of several faculties. The cerebral cortex, grey matter comprising the outer layer of the brain, plays a role in the ability to write. Drive is more controlled by the limbic system buried deep under the cortex. The limbic system, most closely related to the temporal lobes located behind the ears, governs emotion and, arguably, inspiration. It's also what regulates our innate need to communicate.

Studies conducted in the past decade found a high proportion of depressive poets, novelists, composers and visual artists when compared to people in non-creative professions. So, is a certain degree of mental instability, a glitch in the brain, necessary to be an artist? Perhaps not. After all, countless mentally and emotionally healthy artists tell us otherwise. Yet many creative people believe their mood or brain disorders facilitate their work. As the writer Robert Burton said: "All poets are mad."

Lesions on the temporal lobe cause TLE. Although it tends to run in the family, there is no known cause of manic depression. In both instances, however, the hypergraphic writer generally does not wish to be cured. In fact, many hypergraphics are quite content with their condition. Unlike writer's block, it isn't painful.

"It felt like a disease: I could not stop," Flaherty writes. "It also felt like one of the best things that has ever happened to me. It still does."

Whybrow believes this viewpoint is a dangerous one. "People do not benefit from severe mental illness," he says, arguing that the artistic ability gained is swapped for "a holistic ability to be human": "Mental illness is not a spur to creativity."

Mamá, quiero ser artista

Mamá, quiero ser artista

¿Sois de aquellos que mirando según qué lienzos de arte moderno decís: "esa mierda también la pinto yo"? Pues eso es lo que pensó también el diseñador y programador de Mondrimat, un sitio donde vosotros mismos, con apenas unos toquecitos de ratón, podéis obtener resultados artísticos que cualquiera tomaría por obras salidas del píncel del mismísimo Piet Mondrian.

Bueno, eso es lo que dice la publicidad... Lo cierto es que lo que obtienes después del "clic-clic" es algo más parecido a una pantalla (chunga) del Tetris que a un cuadro del maestro. Pero bueno... reconozcámosle le gracia.

Buenas noches, señor monstruo

Buenas noches, señor monstruo

Visitar de vez en cuando el magazine online Monster Kid me resulta imprescindible para recibir la dosis de terror "camp" que como incurable aficionado al género necesita mi organismo. El contenido viene a ser el predecible, es decir, como si el entrañable Forrest Ackerman hubiera volcado toda su memoria en la pantalla, y ese "maremagnum" lo hubieran maquetado (con gusto) los responsables de la mítica "Filmfax". Ahora bien, a falta de sorpresas, todo exuda tal amor hacia el material de base, que a veces buceando por sus páginas hasta me emociono y lloro como un chiquillo.

Víctimas de la moda

Víctimas de la moda

Seguro que hay días en que os levantais y mientras os calzáis las pantuflas en vuestra mente nace un pensamiento como este: ¿qué modelito lucía Diana Rigg en tal o cual episodio de "Los Vengadores"? ¿Era el azul cobalto de cintura baja y franjas negras en los laterales... o aquel verde oliva con chaquetilla de ante y botas de napa a juego? Tranquilos, que a mí también me pasa...

Pues bien, desde que descubrí The Fashion Guide of the Avengers ese tipo de dudas ya no me reconcomen. Vivo tranquilo, feliz, medicado... Por cierto, ¿dónde habrá escondido esa abyecta enfermera mi bombín? Todavía tendré que propinarle un paraguazo.

Saludos desde mi obsesión.

Vida de robot

Vida de robot

"Boilerplate" fue el nombre de un robot (hombre mecánico preferían llamarle sus "amistades") fabricado por el profesor Archibald Campion y presentado en sociedad en 1893. Construido en un pequeño laboratorio de Chicago, Boilerplate fue diseñado originalmente como un prototipo de soldado que sirviera para evitar la pérdida de vidas humanas. Aunque esa no fue posteriormente su única utilidad, el robot combatió en conflictos como la guerra contra España en 1898 (en la foto aparece junto al presidente Teddy Roosvelt), la ruso-japonesa de 1904, la expedición contra Pancho Villa en 1916 e incluso la Primera Guerra Mundial. Fue, por desgracia, durante el conflicto europeo cuando Boilerplate desapareció misteriosamente en el curso de una misión.

Mucho más que un artefacto bélico, este hombre mecánico participó también en numerosas actividades destinadas a demostrar sus asombrosas habilidades, como una expedición a la Antártida o una ambiciosa vuelta al mundo en 1901. Hoy en día la historia de Boilerplate permanece como una de las grandes ironías en la historia de la tecnología: ¿cómo es posible que un artefacto tan significativo, coetaneo del automóvil y el aeroplano, apenas sea ya recordado?

Si habéis alucinado y queréis saberlo todo sobre la historia de Boilerplate, acudid aquí y todas vuestras dudas hallarán respuesta.