¡Aquellos sí eran superheroes!
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La humanidad se divide en dos grupos: aquellas personas que al escuchar el nombre "Boris", inmediatamente les viene a la cabeza el apellido... "Izaguirre". Y aquellos otros (más "guays", sobra decirlo) que en quien piensan es en el ilustre señor de aquí al lado: el icono máximo del horror fílmico, el monstruo con facciones de adoquín, el gran William Henry Pratt, alias "su majestad Karloff".
Además de su gloriosa carrera como asustador en la pantalla, Boris realizó numerosas incursiones radiofónicas, casi siempre en seriales y espacios dramáticos de tono, por supuesto, terrorífico. Si le admiráis, pero nunca habéis escuchado su cavernosa voz original, no tenéis más que acudir aquí y gastaros cinco dólares en un CD que reune, en formato MP3, nada menos que 20 horas y 54 minutos de añejas intervenciones de Karloff en las ondas.
Ojeando el contenido se adivinan joyas como adaptaciones de "Frankenstein" o "Arsénico por compasión", programas compartidos con Bing Crosby y John Carradine, o dramatizaciones de Shakespeare y Dickens.
Aunque suene a choteo, os aseguro que en Liberia hay monedas de curso legal con los rostros de personajes de "Star Trek". Que no son de chocolate, que no...
Para los descreídos aquí dejo el link que lo demuestra. Como diría Spock: "fascinante...".
Después de la ropa interior cristiana, ahora llega... ¡la rampa para "skate"! Mirad la foto, mirad (la encontré en Boin Boing). Y es que, hay que reconocerlo, estos evangelistas son certeros en su búsqueda de los focos más necesitados de cristianización. ¿Quienes merecen más tener una cruz cerca que los muchachotes que vuelan en sus patinetes y en cualquier momento pueden ver convertidos sus craneos en fosfatina? El sitio en cuestión se encuentra en Redwood, California, y resulta que, además de transmitir espiritualidad (ejem), funciona como punto de libre acceso Wi-Fi. Amén.
Y pensar que hasta hace dos días el cine era una cosa que infundía respeto, dotada de "glamour" y con ese aire como esotérico tan sólo al alcance de los más más y de los muy muy. Bah, ahora la cosa se ha degradado tanto que cualquier mindundi puede ganar un festival de esos de cortos de Internet. No necesitas más que cuatro amigos carotas, una camarita tamaño paquete de café y que tu tío te deje grabar en el bar un par de noches. ¿Y el guión? Con una gracieta de tu amigo más chistoso (y/o cantarín), pues vale. Total, si lo que cuenta es eso que llaman "frescura" (lo del pan de molde, ¿recordáis?).
Bueno, todo esto viene porque el último peldaño descendente en la vulgarización vecinal del séptimo arte viene con la apertura del primer "Cellular Cinema Festival". Es decir, que con el mismo cacharrín con que los mozos graban la bragas a sus compañeras del insti en cuanto se descuidan, ahora podrán realizar peliculillas, presentarlas a este certamen, ganar (si eso) unas perras y sentirse todo unos cineastas de pelo en pecho, monóculo, gorra y megáfono. ¡Amenábar aparta, que falta poco para lleguen en estampida hordas de "cell-filmmakers" dispuestos a marcar nuevas fronteras en el medio!
Las bases para la inscripción las encontraréis aquí..
Aunque todavía no se haya producido el comunicado oficial, para algunas fuentes ya parece asegurado: Joss Whedon está "dentro" del proyecto "X-Men 3".
No es que quiera hacerme todavía muchas ilusiones, pero os aseguro que el día que se confirme me pondré muy, muy contento.
¡Freak power, claro que sí!
De BBC Mundo.com
06/09/04.
En un remoto valle de California, Estados Unidos, un experimento único en el mundo se está desarrollando. En Parkfield, una aldea de 18 habitantes, famosa por haber ser sacudida por un terremoto de magnitud 6 cada 22 años desde por lo menos 1857, una torre de perforación que normalmente se usa para extraer petróleo, ahora tiene la misión de cazar pistas que permitan a los científicos predecir los seismos.
Se trata de un proyecto de 20 millones de dólares destinado a que los investigadores puedan taladrar hasta el corazón de la falla de San Andrés. El taladro gigante ya ha llegado a los 2,5km de profundidad y es el momento de empezar a desviarlo para que penetre en la falla. Se espera que la duración del proyecto sea de 20 años, quizás algo más si se quiere predecir cuándo se producirá el próximo gran terremoto.
A partir de mediados de octubre el genial John Cleese usará su página web para mostrar al mundo una serie de pequeños sketches de unos tres minutos, escritos y dirigidos por él durante estos últimos meses y sin ningún afán de lucro. Dice que los ha concebido con total libertad y ajeno a factor comercial alguno.
En palabras suyas: "I am going to put sketches and funny material and information and in particular vicious gossip about my show-business friends that hasn't appeared in the British press. The studio, equipped with a small Sony camera, will be in the barn at my ranch. I seriously want to see if I can operate this Web site like a tiny, tiny little television station."
La cosa promete...
En esta desopilante página encontraréis el catálogo de Miss Poppy Dixon, una compañía dedicada a comercializar lo que ellos denominan "ropa interior cristiana". Eso sí, no creáis que estamos hablando de bragotas morcilleras y calzones picos pardos, no, no... que una cosa es ser creyente y otra rancio(a). Con decir que su lema es "Home of the avant God!" os podéis imaginar las ínfulas de modernez que se da esta gente.
Yo no sé cuánto creyente habrá por ahí con mensajes como estos en la entrepierna, pero lo que está claro es que toparse con uno de ellos en el fragor de la batalla debe ser lo más bajonero del mundo. Castidad asegurada.
Por cierto, tienen una linea especial para monjas. Y lo mejor es su nombre: Nunderwear.
UN MUNDO DE TRANSFORMACIONES MILAGROSAS
por Grant Morrison
Cuando era pequeño, mi familia tenía un viejo y estropeado televisor en el dormitorio. Durante años it lay there gathering dust, con su extraña, pequeña pantalla y su cabinet doors. Aquel aparato me fascinaba; yo estaba convencido de que, si yo pudiera hacerlo funcionar, podría ver en él no los programas habituales sino otros que fueran antiguos y olvidados hace mucho tiempo, los fantasmas de programas que estuvieran en emisión cuando el televisor era joven. Uno de aquellos programas que yo esperaría ver era la primera serie de Los vengadores.
Menciono este estropeado pero infinitamente misterioso televisor porque, aunque parte de la atracción hacia Los vengadores sea puramente nostálgica, me parece que la serie merece ser recordada y reconocida por razones que van más allá de la mera nostálgia. Al igual que mi vieja televisión, Los vengadores hinted (y todavía parecen hint) a un mundo de transformaciones milagrosas escondidas bajo lo ordinario y overlooked. No puedo hablar por nadie más, pero cuando yo dredge up mis recuerdos infantiles de la serie, siempre las mismas potentes imágenes that recur: el gigante, letal juego de "Snakes and Ladders"; la mortífera caja negra del episodio "Thingumajig"; el autobús londinense, cuyo deck superior había sido convertido en una oficina móvil para Madre en "False Witness"; la bola de golf asesina en "The Thirteenth Hole". Aquellas memorables imágenes confirmaban mi contention de que series como "Los vengadores" y, más tarde, "El prisionero", eran instrumental in identificar y popularizar una tradición que sólo puedo definir como Surrealismo Inglés.
Imaginaos que llueve a cántaros y camináis por una calle mal iluminada, es decir, que no se ve tres en un burro. Entonces recordáis aquellas escenas de "Blade Runner" en las que los viandantes llevaban unos paraguas luminosos de lo más "chic", además de útiles si cuentas con poca visibilidad. Pues bien, la idea por fin ha sido fagocitada y materializada en lo que sus comercializadores han llamado "Bright Night Umbrella". Cuesta 34'95 libras (es un invento inglés, claro), que vienen a ser unos 51'50 euros, y se puede adquirir aquí.
Estoy tristón. Resulta que ayer me puse a revisar unas películas antiguas en VHS para encontrar una que me ha pedido un amigo y descubrí lo que tanto temía desde hace tiempo: muchas de ellas están semipodridas, llenas de "nieve", con fragmentos imposibles ya de ver... Directas a la basura fueron varias. De momento, prefiero renunciar a hacer una inspección más a fondo por las entrañas de mi colección, pero ya estoy preparado para lo peor. Yo que pasé años acumulando cintas, grabando sesiones nocturnas de la tele, completando filmografías... ¿Y ahora, qué?
En fin, el caso es que una de las cintas que, entre sollozos, tiré a la basura contenía una de esas pelis que tenían un "valor sentimental" para mí. Se trataba de "El monstruo de tiempos remotos" (The Beast from 20.000 Fathoms) de Eugène Lourié, una de mis "monster movies" favoritas de todos los tiempos, y, concretamente, la primera peli de este subgénero que vi siendo niño. A falta de videocassette, ahora sólo me queda su recuerdo; eso sí, muy vívido.
La película comienza mostrando como una explosión producida por un experimento en el ártico provoca el deshielo de un gigantesco dinosaurio que permanecía allí congelado desde hacía millones de años. El único que presencia el renacimiento de la criatura es un científico, miembro de la expedición, quien pese a esforzarse por comunicárselo a sus compañeros es ignorado completamente, atribuyéndose su obsesión a trastornos debidos a la prolongada estancia en el Polo. Tras varios intentos fallidos, el científico será creído por un profesor y su bella ayudante, de quien (claro) inmediatamente queda prendado. Mientras ellos hacen lo posible por localizar al enorme saurio, éste llega a Manhattan, sembrando el terror y la destrucción antes de ser exterminado en Coney Island (¡qué escena!).
"El monstruo de tiempos remotos" se rodó en 1953 y fue, de hecho, el primero de los films sobre monstruos antediluvianos de los varios que se estrenaron durante aquella época, marcando claramente la pauta para casi todas las producciones similares que siguieron. Basado en el relato "The Fog Horn" de Ray Bradbury, el film también sirvió de debut tanto para su director, Lourié, como para el legendario animador y técnido de efectos especiales Ray Harryhausen.
A partir de esta película, Lourié (realizador de origen ruso cuya carrera hasta entonces había discurrido en el campo de la dirección artística, siempre en producciones europeas "de prestigio" para cineastas como Renoir u Ophuls), siguió explotando el filón de los bichos enormes, dirigiendo tambien "Behemoth, the Sea Monster" (1958) y "Gorgo" (1961). No obstante, ambos films comenzaron a mostrar el paulatino deterioro de una fórmula cada vez con menor capacidad de sorpresa (al menos en Estados Unidos, ya que en Japón los monstruos gigantes siguieron triunfando durante mucho más tiempo).
Así me siento yo, rodeado de videocassettes polvorientos, como un ser de otro tiempo, un dinosario pendiente de reciclaje...
De Periodista Digital.
NUEVO INTENTO DE HACER CINE CON OLOR.
Agencias (02/09/04, 23.13 horas)
Una vieja ilusión que retorna. La definición del cine como "arte de la imagen en movimiento" vuelve a quedarse pequeña con un nuevo intento de añadir también sensaciones olfativas a un entretenimiento que ya experimentó una auténtica revolución con la introducción del sonido.
Viena, unida a la historia del cine gracias al director Oliver Reed y la conversación entre Orson Welles y Joseph Cotten a los pies de la noria del Prater en El tercer hombre (1949), aspira a renovar su idilio con el séptimo arte, esta vez de modo oloroso. La protagonista será la sala IMAX de la capital austriaca, que además de ofrecer cine en tres dimensiones contará desde 2005 con un sistema controlado por computadora que acompañará las imágenes con efectos olfativos.
A través del olfato se consiguen "vivencias absolutamente sensitivas y muy antiguas", explica el gerente de IMAX en Viena, Alfred Gelbmann, al describir el invento. Este sistema supone "una nueva dimensión" para el cine y ha sido desarrollado por Yellow Point, empresa puntera en este tipo de efectos de última generación. Junto a la introducción de olores, se empleará una nueva tecnología de alta definición que mejorará la imagen.
Claro que pese al entusiasmo promocional de los inventores del sistema, la idea de acompañar la proyección de una película con efectos olfativos viene de antiguo. Tanto que dentro de dos años cumplirá un siglo. El primer intento de unir cine y olfato tuvo lugar en 1906 en la sala Family de Forest City, en Pensilvania (EE UU).
A los gerentes de dicha sala se les ocurrió impregnar bolas de algodón con agua de rosas y esparcirla mediante un ventilador mientras se proyectaba un noticiario sobre el Torneo de las Rosas. Luego, el honor de ser la primera película de ficción olfativa recae en la romántica El gran combate (1928), de George Fitzmaurice, en la que las andanzas del joven Gary Cooper se vieron acompañadas por un sistema que rociaba con ventiladores esencias que "ilustraban" las imágenes en pantalla. Después vinieron nuevos y variados intentos que nunca cuajaron. Las nuevas tecnologías puede que ahora lo consigan.
Los obsesionados con "Los vengadores" (Steed & Cía, me refiero) tienen en The Avengers Illustrated no ya una página web de consulta obligada sino una auténtica biblia, un pozo sin fondo de conocimiento y placer nostálgico-onanista. Y es que allí se encuentran enumeradas y descritas al detalle todas y cada una de las versiones en historieta que dichos personajes han tenido hasta la fecha. Desde tiras diarias hasta los distintos comic-books aparecidos tanto a uno como otro lado del Atlántico, pasando por todo tipo de rarezas y homenajes a tan insigne teleserie.
Para otra ocasión dejo el comentario sobre "Steed & Mrs. Peel", la miniserie escrita a principios de los 90 por Grant Morrison (y que es la única que me he leído), pero ahora no me resisto a mencionar dos de los tebeos que más me han impactado de los descubiertos aquí. Uno, el trabajo primerizo (1977) de John Bolton en el tebeo de "The New Avengers" (¡Purdey!); y, dos, la increíble "The Growing-Up of Emma Peel", dedicada (¿estáis sentados?) a narrar las aventuras de Emma... con catorce años.
Este era el texto introductorio que aparecía en cada entrega de esta serie aparecida en la revista "June" en 1966.
"Daring and pretty secret agent Emma Peel... week after week you thrill to her adventures in A.B.C. Television's "The Avengers". Now, for the first time, we're telling the story of Emma as a girl."
Sí, ya... "as a girl", pero los modelitos que le dibujaban a la cría eran los mismos que la adulta Rigg lucía en la pantalla.
En fin, como dicen por ahí: un "must".
Se muere gente importante y desde aquí no me suelo hacer eco de ello. Las razones son, por un lado, que os supongo ya suficientemente informados de dichos fallecimientos a través de los medios de comunicación más diversos y no veo el interés en emplear un espacio aquí en insistir con noticias tan difundidas; por otro, la realidad es que muchas veces sobre dichas personalidades muertas tengo pocas ideas nuevas o sentimientos que aportar más allá de las típicas frases alrededor de la lógica tristeza ante la pérdida de gente con talento. Es por ello que, por ejemplo, de los recientes fallecimientos de mitos como Jerry Goldsmith, Fay Wray o Elmer Bernstein no incluyese aquí en su momento mención alguna. Leí necrológicas muy buenas de ellos en las suficientes publicaciones "mainstream" y en otros "blogs", como para convencerme de que no tenía mucho sentido machacar al posible visitante de "Un toque de azufre" con más textos sobre dichos mitos. Hoy, sin embargo, sí que voy a detenerme a recordar a alguien recién fallecido, del cual, sospecho, muy pocos tendréis ocasión de leer ningún artículo que valore su figura y lamente su desaparición.
Robert Lewin, guionista y productor de televisión, murió ayer a la edad de 84 años, por culpa de un cáncer de pulmón. El de Lewin es uno de esos nombres, incrustados en innumerables capítulos de teleseries, en los cuales la mayoría de los espectadores apenas habrá reparado a lo largo de los años. No obstante, para un teléfago como yo, os aseguro que su presencia significaba bastante, hasta el punto de constituir uno de esos pequeños mitos privados tan difíciles de compartir (como Dennis Spooner o Dan Curtis o...).
La carrera de Lewin comenzó curiosamente en el cine, y no en la pequeña pantalla. Por su primer guión fílmico "The Bold and the Brave" (1956), basado en sus propias experiencias combatiendo en Italia durante la Segunda Guerra Mundial, recibió una nominación al Oscar, si bien a partir de ahí toda su brillante trayectoria transcurriría en la televisión. Sus aportaciones en la escritura de ficción televisiva abarcan géneros como el "western" ("Gunsmoke", "Rifleman", "Rawhide"), las series policiales ("Hawai 5-0", "Mannix", "Cannon", "Baretta"), de espionaje ("The F.B.I", "I Spy", "Mission: Impossible") o de ciencia-ficción ("The Man from Atlantis", "Star Trek: The Next Generation"). Pero quizá sus tres presencias más destacadas en la historia del medio hayan sido dentro de las series "The Fugitive" (el "thriller" persecutorio por excelencia), "Kung Fu" (¿qué decir de ella a estas alturas?) y "The Paper Chase", serie basada en el largometraje de igual título, hoy prácticamente olvidada pero que permanece como uno de los mayores hitos en la evolución de la escritura catódica hacia terrenos auténticamente realistas y adultos.
Producida en 1975 y emitida en España en 1981 con el título "Vida de estudiante", la serie (co-escrita y co-producida por Lewin) giraba alrededor de la vida cotidiana en unos estudiantes de Derecho y contaba, como auténtico eje vertebrador, con la totémica presencia del gran John Houseman interpretando al profesor más duro y carismático de la facultad. "The Paper Chase" proporcionó a Lewin varias nominaciones a los Emmy.
Pues eso, que murió un gran hombre de televisión, alguien que se lleva con él un buen pedazo de la historia del medio y un hombre que posiblemente sabía más de escritura de lo que nunca pueda llegar a imaginar. Adios, maestro.
Por muy acostumbrados que estéis al cine de terror, por mucho que penséis que ya nada os puede asustar... he aquí una peliculita capaz de provocar escalofríos a cualquiera. Para empezar no se trata de una obra de ficción sino más bien un... esto... docudrama biológico-infográfico, es decir, la reconstrucción de una escena que en cualquier momento puede ocurrir dentro de nosotros. Mezclando técnicas de animación en 3D y microfotografías unos científicos ha producido una película de apenas un minuto de duracción que muestra el ataque de un letal virus sobre una indefensa bacteria E.coli.
La escena, que resulta entre aterradora, espectacular y repugnante, ha sido definida por el microbiólogo de la Universidad de Iowa Michael Feiss (que también debe ser un cinefago) como una versión microscópica de King Kong luchando contra Godzilla. Una vez vista, yo añadiría que parece más bien una película de Cronenberg producida a lo grande por Jerry Bruckheimer.
Eso sí, al parecer la cosa no se queda en un simple entretenimiento para frikis sino que este cortometraje "escalofriante" pertenece a una investigación destinada a encontrar nuevos modos de combatir virus letales, desde la gripe hasta el SIDA.
Podéis leer más detalles y el propio corto aquí.
Aconsejo visionarlo con diferentes bandas sónoras de vuestra colección. Probad con músicos tan distintos como Howard Shore, Marco Beltrami o Hans Zimmer. Ya veréis que experiencia.
Liisa's Paperdolls es una encantadora página donde podemos "jugar" a vestir y desvestir a las versiones en forma de muñeca recortable de un montón de famosas de los más diversos ámbitos. Allí están desde las cantantes más predecibles (la Spears, la Minogue, Beyonce, Shakira...) hasta estrellas de la pantalla, ya sea pequeña (Alissa Milano, las de "Friends"...) o grande (Kidman, Berry, Theron...), pasando por las modelos de rigor e incluso algunas damas de la realeza europea.
Yo reconozco que he ido derechito a por la muñeca de Eliza Dushku (también está la Gellar, pero no me llama) y que en segundo lugar he cedido a la tentación de ver en paños menores a nuestra futura reina Leti. Tras un rato de ponerlas prendas la cosa aburre, lo reconozco, pero unos minutejos entretenido sí que pasas.
"La ciencia ha logrado cosas maravillosas. Pero yo preferiría, con mucho, ser feliz a tener razón".
Douglas Adams. Guía del autoestopista galáctico.
(Miedo tengo de que el inminente largometraje me decepcione)
Según Hollywood Reporter Charlize Theron se ha hecho pupita durante el rodaje de una de las (supongo que muchas) escenas de acción de "Aeon Flux", la versión en imagen real de las aventuras de la superheroina futurista creada hace años por el animador Peter Chung para el programa producido por MTV "Liquid TV". Afortunadamente la moza no corre peligro pero su lesión en el cuello ha resultado lo bastante grave como para que se suspenda la filmación durante al menos seis semanas. Mira que les advierten que no hagan las escenas peligrosas, pues nada... estas estrellas no aprenden. Y es que, definitivamente, en dibujo animado Aeon era más dura de pelar.
A short-lived rescue/adventure show that seemed like a hybrid of the current hit "CHiPs" and recently cancelled "Emergency!", "240-Robert" dramatized the exploits of the real-life Los Angeles County Sheriff's Department E.S.D. unit, the Emergency Services Detail. The E.S.D. deputies were rescue paramedics as well as S.W.A.T. personnel.
John Bennett Perry (father of "Friends" star Matthew Perry) and a young Mark Harmon starred as deputies Trap and Thib. The call sign of their four-wheel-drive black and white Ford Bronco was "240-Robert-2." Providing assistance in the air was Joanna Cassidy as deputy Morgan, a chopper pilot in "240-Robert-Air." When the series returned after a hiatus Harmon and Cassidy were replaced by Stephan Burns and Pamela Hensley as, respectively, new deputies Brett and Sandy. The series aired on ABC intermittently between 1979 and 1981.
The series was created by Rick Rosner, who was also responsible for the hit show "CHiPs" two years earlier. Rosner himself was a also reserve deputy for the Los Angeles County Sheriff's Department.
"I remember Morgan trying to land her helicopter like a plane due to a rotor malfunction. They spread foam on the runway to help her land smoothly. A very exciting and memorable moment."
--Superstu
"Oh my goodness! I thought I was the only 13 year old kid crushed out an a very young Mark Harmon ("Thib"). Whenever I try to describe this show, no one ever has a clue what I am talking about. I am glad to see that others enjoyed it as much as I did!"
--hollibygolly
"240 Robert was one of the best shows when i was a kid. I had the model bronco and even the cheezy poster they once had."
--Riceman
"240 Robert was and still is my favorite all-time TV show. My favorite episode is "Bank Job" but I LOVE the pilot episode as well! I REALLY wish someone would revive the show. Mark Harmon is JUST as cute now as he was then!"
--Jamie
"I enjoyed 240-Robert and Code Red when I was growing up. Would love to see them re-run on TV. There were so many good shows on in the Super70s 80's, mostly junk now!"
--Bear
"I used to make LEGO rescue vehicles with the multi-coloured lights on the roof so they looked like those on 240 robert. Why was the series discontinued? "
--MATT
"240 Robert was and still is my favorite all-time episode. My favorite episode is "Bank Job" but I LOVE the pilot episode as well! I REALLY wish someone would revive the show. Mark Harmon is JUST as cute now as he was then!"