
Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2005.
Esta es la versión íntegra de la crítica de "Entre copas" que aparece este mes en "Fotogramas". La entregué algo más larga de lo que ha salido publicada. Cosas de la compaginación... 
Cuando era pequeño tenía un amigo al que le llamábamos "el Cabezo". El motivo no era otro que su tendencia a finiquitar las discusiones más bizantinas mediante el expeditivo método del cabezazo fulminante. Nunca sufrí las iras del "Cabezo", pero sí que presencié en varias ocasiones alguno de aquellos arrebatos suyos, y os puedo asegurar que tan sólo los puños del Tyson de sus mejores días podrían rivalizar con el arma mortal que aquel mameluco tenía sobre los hombros. El "Cabezo" dejó de tener gracia cuando empezó a abusar del pegamento esnifado y su hermana se hizo fulana, por lo que tuvo que aguantar las inocentes bromillas de manadas y manadas de críos del barrio. Menudo espectáculo verle embestir cual Vitorino contra todo el que le gritaba agazapado tras un coche: "¡Puri la chupa por veinte duros! ¡Puri la chupa por veinte duros!". Y es que por mucho que se esforzase, el "Cabezo" tampoco podía desintegrar a todos los clientes de su hermana, usando su bola de demolición con pelo. Hablando de pelo, cuando se incrustó (literalmente) contra el muro de un edificio semiderruido en un descampado de Méndez Álvaro, mientras hacía caballitos con una vespino robada, tuvieron que extraer su cabeza de la piedra a fuerza de arrancar pedazos enteros de cuero cabelludo que se habían quedado allí adheridos, como si la sangre seca hiciera las veces de "Superglue 3". 
El artista Bobby Neel Adams (yo tampoco entiendo como un artista puede llamarse "Bobby", pero él verá...) un día (allá por los 80) tuvo la ocurrencia de ver qué pasaba si mezclaba imágenes de una misma persona pero pertenecientes a diferentes etapas de su vida (infancia, edad adulta, vejez...). 


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INVENTAN UN ESPEJO QUE REFLEJA CÓMO SEREMOS EN CINCO AÑOS
¡Atención Obelix del mundo que lucís sin preocupación e incluso con orgullo vuestras panzas! Ya tenéis un ideólogo al que remitiros cuando alguien se os ponga demasiado pesadito recomendándoos dietas y ejercicios. 
"Sonic City" es un proyecto (o algo) desarrollado en Suecia y que consiste en una serie de cacharritos (cables, chips, esas gaitas... perdón la falta de palabrería técnica, es que soy "low tech") metidos en una suerte de... esto, entre gabán y camisa de fuerza, que permite al que lo lleva ir "componiendo" música en tiempo real mientras caminas por la ciudad. En teoría el sistema absorbe información sonora del entorno (es decir, los ruidos urbanos que rodean al portador de la prenda), procesándola y convirtiéndola al instante en una composición musical en constante cambio que se puede escuchar a través de unos auriculares. Parece que, además de los sonidos de la ciudad, para la elaboración de dicha música el ingenio también se nutre de los peculiares movimientos de cada usuario, sus ocasionales conversaciones e incluso sus características físicas. Es decir, la composición resultante puede considerarse algo así como la banda sonora de las evoluciones de una determinada persona en un lugar concreto y en un momento exacto. La cosa suena curiosa, claro... pero habrá que oir el resultado. Sospecho que para hacerme una idea bastaría con desenterrar mis viejos vinilos de Throbbing Whistle... (que, por cierto, ¿dónde andarán?). 






Lo dije hace tiempo, cuando acababa de estrenarse, y ahora lo repito, una vez se han confirmado muchas de las mejores expectativas depositadas en él: El misterio de los intervalos de silencio de Rubén Lardín es una de las mejores cosas que le ha pasado a la blogosfera en castellano durante los últimos meses. 

De infobaeprofesional.com
Hunter S. Thompson, creator of 'gonzo journalism,' commits suicide. 

Aunque no la entienda un pijo cuando se expresa en lenguaje binario, en lo que es el apartado lúdico, a Marta y a mí nos gustan, más o menos, las mismas cosillas, ya sea en viñetas, polaroids, pasarelas o celuloide. 

Bajo el transparente nombre de Crash Bonsai se agrupan una serie de obras realizadas por John Rooney, algo así como el Ballard liliputiense del mundo del Arte bufo. Recomiendo darse un voltio por allí para contrarrestar en lo posible el "shock" que a cualquier persona mínimamente sensible le pueden provocar las cada vez más truculentas campañas de Tráfico advirtiendo al populacho de los obvios peligros de conducir bolinga.
MEJORA BEBÉ DE DOS CABEZAS
Los teléfagos nostálgicos no pueden dejar de pasarse por The Australian Branch of the Saint Club, una de las más completas páginas dedicadas al personaje creado por Leslie Charteris que se pueden encontrar en toda la Red. 





Supongo que si os perdéis un día por la zona chunga de L.A (a mí es que me pilla retirada) os puede venir bien el haberos empollado antes esta guía visual de signos mediante los cuales comunicarse (asaz escuetamente, eso sí) con el tipo de negratas agresivos y de maneras espamódicas que estamos habituados a ver en la pantalla. Sólo tenéis que acudir a Gang Signs, y mover las manitas frente al espejo para sentiros como el puto rey del mambo de South Central. Eso sí, me temo que si dais con vuestros huesos en ciertos descampados madrileños que yo me sé, y se os ocurre manejar semejante código tribal con los primeros malaspintas que se os crucen, lo más seguro es que salgáis de allí con la jeta como un mapa, la cartera vacía y el esfinter dilatado.Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/